"Concejo abierto"

un espacio en internet para la información interactiva, la participación, el debate y la creación. "Donde se confunde lo local con lo global…"

Julian Assange, el anarquista que fija la agenda de los diarios del mundo

Deja un comentario


megafiltracion. La diplomacia de Estados Unidos, al desnudo por un australiano que desconfía de toda autoridad y que cree que el secreto esconde abusos del poder.

Leido en: http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0528/articulo.php?art=25846&ed=0528

 

el hombre que conmociona
Por Alberto Haedo

Es el responsable de que en las recepciones de las embajadas de Estados Unidos de medio mundo durante un buen tiempo se hable solamente del clima o de fútbol con los diplomáticos norteamericanos, y no se lancen arriesgados juicios, propulsados por el alcohol, sobre los gobernantes de turno. Se llama Julian Paul Assange y nació en Australia hace 39 años. De niño, su madre lo cambió 37 veces de escuela por miedo a que la educación formal “le inculcara un insalubre respeto por la autoridad”, según un perfil publicado por la revista New Yorker hace unos meses. Y todo indica que Christine Assange, que dirige un teatro de marionetas, logró su cometido. El credo de su hijo parece ser precisamente el de los viejos anarquistas: todo gobierno u autoridad es malo, esencialmente mentiroso, y por ende todas las declaraciones públicas son falsas. Por eso, lo secreto debe ser revelado. Hace poco, Assange resumió los objetivos de WikiLeaks: “Queremos tres cosas: liberar la prensa, revelar los abusos y salvaguardar documentos que hacen historia”. Como se ve, nada modesto: ya pidió la renuncia de Hillary Clinton y advirtió que hará temblar al capitalismo internacional con futuras revelaciones, en este caso sobre los bancos.

Para ser un profeta de la transparencia, su vida tiene varias zonas oscuras. De su pasado apenas se sabe que nació algún día de 1971 en el noreste de Australia. Después de la caravana escolar que fue su educación primaria, a los 15 años se inició como “hacker”. Es fácil de imaginar que rápidamente compartió esa filosofía anarquista o antisistema que suelen tener quienes fisgonean en computadoras ajenas, generalmente de empresas o corporaciones poderosas, o de oficinas de alto nivel de los gobiernos. Pero lo descubrió la policía de Melbourne. Para escapar a la Justicia, tuvo que pagar una multa y jurar que mantendría una buena conducta. A partir de ahí, Assange cuenta que fue “consejero de seguridad, fundador de una de las primeras compañías de servicios informáticos en Australia, asesor tecnológico, investigador periodístico, coautor de un libro”. Después, en 2006 llegó WikiLeaks, y todo cambió. Fundó el sitio con “unas diez personas procedentes de los ámbitos de los derechos humanos, la prensa y la alta tecnología”. Comenzó a ser conocido en las redacciones por revelaciones sobre Kenia o Islandia; Assange no se hizo realmente famoso hasta este año, con tres grandes filtraciones: Irak, Afganistán y la diplomacia estadounidense. Los más de 250 mil cables diplomáticos estadounidenses cuya publicación comenzó la semana pasada se añaden a los cientos de miles de archivos clasificados del ejército norteamericano sobre las guerras de Afganistán e Irak, filtrados en julio y octubre.

En su vida personal, este hombre canoso de aspecto elegante se maneja con el secreto. Nunca anuncia adónde va o de dónde viene, y da teleconferencias desde gaseosos rincones virtuales del planeta. Ahora tiene una buena razón para hacerlo: Interpol emitió una orden de arresto internacional, a pedido de la Justicia sueca, que lo quiere interrogar en una causa de dos mujeres que lo acusan de estupro y violencia sexual. “Cosas de la CIA”, responde el australiano. La acusación fue un duro golpe para sus planes de radicarse en Suecia, donde buscaba ser amparado por una de las legislaciones más generosas para la protección de la libertad de prensa y el ejercicio del trabajo periodístico. También allí ubicó los servidores de su sitio, en lo que fuera un bunker nuclear construido durante la Guerra Fría, en las llamadas Montañas Blancas, cerca de Estocolmo. La investigación se demoró, pero a mitad de noviembre, Suecia, que ya le negó un permiso de residencia, emitió un mandato internacional de arresto para interrogarlo y esta semana Interpol anunció una “alerta roja”. Los problemas también vienen del interior de WikiLeaks. A fines de septiembre, un portavoz alemán de la organización, Daniel Domscheit-Berg, salió ruidosamente denunciando “el autoritarismo” de Assange, que también se peleó con otro apoyo, la diputada islandesa Birgitta Jonsdottir. Asimismo, lo acusan de “irresponsabilidad”, porque algunas fugas podrían poner en peligro a personas cuyos nombres aparecen citados en documentos. “No tenemos por objetivo que se agreda a gente inocente”, se defendió a fines de septiembre en Londres. “Tenemos exactamente el objetivo contrario”, aseveró, repitiendo que sólo busca “la verdad”.

Sú ultima aparición fue en la capital del Reino Unido. Scotland Yard afirma que sabe dónde está, pero que aún no se decidió si lo detendrá. Si lo hace, su abogado, Bjorn Hurting, ya adelantó que apelarán la extradición.

Assange no come vidrio: ya advirtió que tiene más revelaciones, por un volumen que equivale varias veces a las que ya hizo, y que están bien guardadas y serán divugladas si le pasa algo.

Anuncios

Autor: trapote

empresario de turismo rural en el Bierzo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s